martes, 22 de enero de 2013

Dia 107: Sanctus

Cada vez estoy mas cerca de aquel Sombrero, e intento acercarme mas. Mientras me acercaba mi Espada Vorpal comenzó a desprender un fulgor, una luz cálida y acogedora, comencé a observarla y me di cuenta de su verdadera identidad, el alma de la Espada, Sanctus, el poder de la ayuda, el poder de absorber el dolor de los demás para curarlo. Agarré el Sombrero y unas lágrimas se deslizaron por mis mejillas, estaba dolorido e indefenso. Me arrodille con el Sombrero en mis manos y comencé a llorar. Sanctus había comenzado su poder, en ese momento sentí que los sentimientos a aquel Sombrero eran aun mayores de los que me creía.
Ahora, iluminado por Sanctus, empuñando la Espada Vorpal en una mano, sujetando el Sombrero con la otra, y con lágrimas en mis mejillas sonrojadas por el frío de este lugar, mi País de las Pesadillas.

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