<"¿Para que sirve un libro sin diálogos?: Alice Liddlel, 4 de Julio de 1862" Llevo tiempo pensando lo mismo que esta niña dijo hace 151 años en una cálida tarde de verano, un gran filosofo hace siglos dijo algo parecido e incluso llego a escribir grandes libros usando el método del dialogo. Hoy, he decidido escribir esta entrada usando diálogos, para mostrar mi agradecimiento a aquel filosofo, a aquella niña, a aquel escritor que encontró un país mejor dentro de una simple madriguera y a todos que han influido en mi creatividad, que si no hubiese sido por ellos este blog ahora mismo no existiría y mi vida estaría vagando sin sentido sin poder encontrar una idea clara en mi cabeza. Gracias.>
Camino por el prado y sigo pensando en las ideas que tuve, sobre esos dos Sombreros. Levanto la mirada al cielo y me dejo caer sobre el césped que termina abriéndose bajo mi espaldas cayendo al vació. Observo mi alrededor, no estoy adentrandome en la tierra, caigo desde el cielo desde una gran altura. De pronto veo a el Sombrero oscuro y al Sombrero de cabellos caminando hacia donde estoy, pisando el inmenso vació.
-Por favor...-me dirijo ha ellos con un tono suave.
-Dame tu mano y podremos caminar hasta un lugar seguro- Me responden los dos de una forma increíblemente sincronizada.
-Solo puedes darnos la mano a uno de los dos- Respondió el Sombrero oscuro
-Coge mi mano,cada minuto que estoy a tu lado consigo hacerte sonreír y aunque te hice derramar lágrimas en el pasado, podremos evitar que ocurra de nuevo si estamos unidos.-Me dijo el Sombrero de cabellos con su sonrisa mas bella.
-Coge mi mano, evitare que tus lágrimas acaricien de nuevo tus mejillas y aunque es posible que en un futuro tenga que apartarme de ti, siempre estaremos unidos por nuestras almas.-Me dijo el Sombrero oscuro con su típica sonrisa que después intenta ocultar, como siempre.
-¿Que ocurrirá con el otro Sombrero al que no elija?- les digo preocupado observando sus sonrisas.
-Si rechazas a un Sombrero se precipitara al vació.-Me responden los dos nuevamente al unisono.
Me queda poco tiempo para elegir. ¿el Sombrero oscuro? Su alma es la mas parecida a mi idea de Sombrero y es algo mas frío que el otro Sombrero. ¿y el Sombrero de cabellos? Su alma se parece menos a mi idea de Sombrero, pero es un Sombrero de mayor belleza, pero al igual que las rosas, la belleza tiene espinas. Aunque no importan mis razones, la respuesta ya esta elegida, desde el comienzo de mi descenso por el cielo, es la respuesta escogida por mi alma.
-Sombrero de cabellos-Me dirijo hacia el, mientras me clava sus preciosos ojos marrones con la mirada.
-Adelante-Me responde ofreciéndome su mano y mostrándome de nuevo su sonrisa.
-Lo siento...
Mis lágrimas se vuelven a deslizar por mis mejillas, mientras le ofrezco mi mano a el Sombrero oscuro, que me resguarda y me abraza a su chaqueta verde oscura de cuero. Observo entre los brazos del Sombrero oscuro el rostro del Sombrero de cabellos, el cual seguía mirándome mientras cae hasta que no logro diferencia su figura por la distancia en el vació. Me abrazo fuertemente a el Sombrero oscuro, mientras mis lágrimas no paran de correr sobre su chaqueta. Él me acaricia con sus manos el rostro secándome mis ojos. Acerca su dulces labios hasta mi oído y me susurra con una tierna voz.
-Tranquilo, no le pasará nada, esto es solo una prueba.
-¿una prueba?
-Una prueba que tu mismo te has propuesto.
Abro los ojos, estoy tumbado en el prado, ha sido todo un sueño. Todo esta como antes de este sueño, lo único que ha cambiado son mis pensamientos... mis sentimientos son mas fuertes hacia el Sombrero oscuro, pero tampoco deseo que el Sombrero de cabellos desaparezca de mi vida...