jueves, 16 de mayo de 2013

Dia 221: Jaque

La partida continua, los Sombreros van desapareciendo del tablero y el entorno cambiando constantemente, como mi primer Sombrero, el Sombrero verde, y el Sombrero que se transformo en Jabberwocky. Las Alicias se mantienen todas excepto la Alicia alta del kimono. El juego continua y observo los movimientos del Sombrero oscuro y del Sombrero de copa alta, el cual está peligrando. Los movimientos del Sombrero oscuros son ágiles pero en ese momento lo veo peligrar por las Alicias, necesito salvarlo, intento romper la magia que me mantiene atado a este Jabberwocky de piedra aunque sea en vano. Veo la Espada vorpal que lleva el Sombrero y la Alicia y me doy cuenta de algo, debo verlos a los dos con los mismos ojos, debo de ver al Sombrero oscuro como un amigo e intentar guardar esos sentimientos hacia él, no es de mi talla... Viendo lo que le va a ocurrir a la figura, y al no saber que le ocurría al Sombrero en el País de las pesadillas, derramo una lágrima que golpea al Jabberwocky y se desliza por el hasta llegar al suelo, el cual, al contacto de la lágrima, se ilumina dejandome temporalmente cegado por la intensidad de la luz. Veo costosamente el tablero, iluminado algunos cuadrados y otros completamente oscuros, al igual que el cielo. El Sombrero oscuro se acerca a mi, y empuñando la Espada vorpal corta la cabeza a la estatua de Jabberwocky. La testa comienza a desintegrarse en polvo oscuro que vuela hacia el sombrío cielo, y yo, me detengo a abrazar a la estatua del Sombrero oscuro hasta que la luz incrementa y me ciega.
Abro los ojos, veo que me encuentro junto el redín en el tarcal. Observo el lugar y ni hay rastro de las nubes rojas, pero algo ha cambiado, en el reloj aparece el relieve del Sombrero oscuro, el cual me indica la despedida con el. El reloj no se mueve por horas, ni por días, ni por años, la medida de tiempo de este es muy extraña, aunque se que solo falta varios movimientos de que la sombra marque esa hora, y que esa despedida se debe a que abandona este lugar, y se alejara mas aun que el Sombrero de cabellos. Termino agotado, confuso y solo. Me siento sobre el reloj y comienzo a llorar. Los misines gorogoves vuelan a mi lado y parece que su aspecto es el mismo que el de como me siento yo...