jueves, 4 de febrero de 2016

Un gran defecto

No puedo entenderme a mi mismo, ¿como puedo ser tan complejo que ni yo mismo me conozco? Muchas veces me surge una necesidad de hablar con los demás, querer simpatizar y buscar más cercanía, pero siempre acabo con el mismo resultado. No recuerdo la última vez que vine a refugiarme entre mis palabras, con las que siempre he estado a gusto, palabras y frases sin sentido que muchas veces no son bien expresadas ni comprendidas, un defecto que comparten con mi ser.
No será la primera vez ni la última que lo diga, odio propia cárcel emocional, una cárcel que me impide hablar con normalidad (si es que me permite pronunciar alguna palabra), una cárcel que intento destruirla con desastrosos resultados, como el uso de máscaras que no me permiten ser yo mismo, esta cárcel que me impide día a día conocer a personas maravillosas, esta cárcel llamada timidez.
Perdonen mis palabras desordenadas y abultadas como siempre, frases sin puntos y párrafos vacíos que reflejan una confusión tediosa. ¿Sentís esa sensación de agobio al leer esas palabras? Eso es lo siento diariamente ante cualquier conversación.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Un reloj de sol roto, una nueva página

Ha pasado ya tiempo desde la ultima vez que escribí en este diario, pero hoy, tras un año, he vuelto a ver al Sombrero oscuro junto al Sombrero sin costura, con quién he adquirido una amistad durante este tiempo. Cuando volví a ver a ese Sombrero oscuro quedé asombrado, no recordaba su apariencia, su altura, su olor que de nuevo me envolvía, pero esta vez fue un saludo para una eterna despedida. Este Sombrero desapadecerá al fin de mi vida, algo que me alegra y a su vez me disgusta, pero hoy podré pasar página para siempre, una página que no volvere a mirar.
Vuelve a acercarse el tren, y esta vez puede que lo cojan una Alicia y rl Sombrero sin costura, un sombrero que quiero que me acompañe en una nueva pagina, junto con el Sombrero oscuro con cinta colorida. Aunque lleve un año con este Sombrero posado en la cabeza no se si lo que siento por el es amor o amistad, es algo que me deja slgunas noches sin sueño, pero espero y temo de darme cuenta a quien pertenece shora mi corazón, si lo posee uno de mis Sombreros actuales, o si fue olvidado en el bolsillo de algún otro sombrero y fue arrojsdo al abismo sin contemplacion.

jueves, 29 de enero de 2015

La ultima pieza de mi pasado, la realidad.

He vuelto para contemplar mi pasado, para volver a recordar quien era y para buscar esa ultima pieza en mi rompecabezas, la razón por la que no podia mantener una relación normal con aquellos dos Sombreros, aquella razón odbia que mi ceguera no podía verla, esa ceguera que yo mismo me producía para creer que lo que yo sentía por ellos era solo amistad, pero esa misma ceguera me impedia ver lo que realmente ellos veian en mi, algo tan claro que yo no podia verlo por mi ceguera.
Ahora he visto la luz, puedo ver el deseo de relación que les mostraba, puedo ver mis antiguos sentimientos por estos, puedo ver la tortura y el daño que les he producido, y he visto la terrible mentira que me construia a partir de este diario. Pero ya no me importa eso, he conseguido salir de el país de las pesadillas, y ahora me acompaña a buscar la Oruga un Sombrero posado en mi cabeza, un Sombrero negro con un lazo colorido que se parece mas a mi Idea de Sombrero. Es por eso, que dejaré de contar días, porque ya no necesito crearme un pasado, porque he descubierto la mentira de aquel pasado y el daño que ha producido este a su paso. Ojalá hubiese una forma de disculparse por los daños producidos, pero no la hay.

martes, 4 de noviembre de 2014

Día 161: Mirando al mar

Ha pasado ya mucho tiempo desde que llegué a esta nueva tierra, esta tierra que no se encuentra cruzando aquel rio, sino que volviendo al mar, cerca de aquel acantilado que soñe. Este lugar se encuentra plagado de sombreros y alicias, pero parece que muchos no se percatan de mi presencia, y se refugian entre unos y otros, y a los pocos Sombreros que he conocido se encuentran distantes.
Aunque hayan nuevos sombreros y nuevas alicias, me acuerdo de las Alicias y Sombreros que allí conocí, pero la distancia que antes se hacia eterna, ahora se convierte en una tortura, y pienso cada día en cambiar el pasado, coger otro tren y cruzar el rio en lugar de volver hasta aquí, pero es imposible.
Mi sentimiento de soledad aumenta cada día que pasa y con cada ola que  rompe, pero he de enfrentarme contra esta y el dolor que provoca, pero cada dia se hace mas profunda mi herida cicatrizada, que penetre mas el frio que habia desvanecido, y que vuel a a buscar mi Sombrero, cuya busqueda nunca debí haber retomado.

martes, 23 de septiembre de 2014

Día 121: Llega el tren

Ha llegado el día, hoy será el comienzo de una desición de una vida, mi nueva vida de sombrerero. Espero al tren impaciente tras haber retirado todos los troncos del camino, espero su llegada, espero mi salvación, la luz que destruirá parte de mi pasado, la luz que me iluminará el futuro, pero aun solo puedo esperar, esperar a que llegue y dejarme llevar hacia mi futuro, pero pronto sabré la respuesta.
Queda solo una hora para dejar atras a todos mis sombreros y empezar una vida nueva.

martes, 2 de septiembre de 2014

Día 108: El final del reloj

Contemplo el reloj que me ha acompañado durante estos años, el reloj que determinaria una despedida, la hora en la que se marcharía para siempre el Sombrero Oscuro, ya es la hora... intento despedirme de el, pero no me salen las palabras. Hoy es el día en el que desaparece el otro gran Sombrero, hoy me quedo solo en el país de las pesadillas, hoy es el principio del fin, y el comienzo de una nueva era.

Intento buscar las palabras para demostrar como me siento, pero hoy mis lágrimas ocultan mis ojos en una gran tiniebla.

"Ha sido un placer haberte conocido, espero tener noticias de ti..."

domingo, 17 de agosto de 2014

Día 93: Dolor

Hoy vuelvo a entrar en mi caverna, deseando de contemplar el espejo de plata que destruye las distancias y los vínculo, hasta que obsevo de nuevo mensajes, mensajes escritos por aquel sombrero despreciable que intenta posarse en la cabeza de todos, aquel sombrero que me dió un dedal. Ahora, el intenta acaparar todos los sombreros del valle, todos los sombreros de aquella costura, aquellos sombreros que un día en el pasado hubiese querido posarmelo, aquel sombrero sin costuras, pero he de tranquilizarme y pensar en que esto es algo pasajero, pronto dejaré este valle, y espero que desaparezca aquel sombrero de mi vida para siempre.

lunes, 11 de agosto de 2014

Día 87: Aquel reloj busca su final.

Hoy he vuelto a tener uno de esos sueños que me dejan el alma perdida y mi corazón destrozado. Tengo miedo a perderle para siempre, el futuro es incierto y desolador, ¿podré volver a verle si me voy y cruzo el rio? ¿podré estar con él si me quedo en esta tierra? Ninguna de las respuestas la veo clara, ninguna de las preguntas me pertenece, solo soy esclavo de ellas.
Todo apunta a que no nos volvamos a ver, sea cual sea el camino que recorra, quizas la próxima vez que le vea será el último adios, y el día menos pensado, el conejo que me traia sus mensajes, desaparecerá, junto a espejo que será polvo de plata y cristal que danzará de forma bufosa ante mí, observsndo mis lágrimas caer, sobre la tierra batida por la que pasabamos en el ayer, por eso siempre que tengo que marchar a algun lado, paso por aquel camino, con la esperanza de encontrarme algún día contigo, y volver a recorrer esos 40 metros que tanta alegría me causaron en mis días.

miércoles, 30 de julio de 2014

Día 75: ¿Soñar o despertar?

Hoy algo ha ocurrido, me encuentro raro y no se por donde dirigirme. Busco un camino, un camino que me lleve a mi mismo, sé donde estoy, en aquel mundo donde la vida es sueño, la realidad, fantasia; y la fantasia, un poder descontrolado.
Durante mi camino me encuentro con una cara conocida, el Sombrero oscuro, el cual no para de sonreir y abrazarme. Entre tantos abrazos consigo  volver a recirdar que estoy soñando, y huyo de él dejando una estéla de lagrimas por mi camino, hasta que consigo escspar, consigo despertar.
Observo detenidamente mi alrededor, el Sombrero oscuro ya no está, intento sobrellevarlo y evitar hundirme en la tristeza, hasta que mis fuerzas se rinden ante mis sentimientos. No llegan a tocar mis rodillas el suelo hasta que vuelvo a despertarme. Intento asegurarme de que esto no es un sueño y creo k al fín pude despertar, pero hay algo que vino conmigo con aquellos sueños, unos sentimientos confusos que no conocen la verdad, que no conocen lo que es real, los que desean que esto sea una fantasia, los que no se deciden sobre el sueño al que perteneces y el sueño que desean.

domingo, 6 de julio de 2014

Día 52: ¿No ha sido solo un sueño?

Hoy, en este país, despierto de la ilusión, me ha parecido vivir en otra ilusión mayor, una ilusión en la que aparecieron varios Sombreros.
Mientras me arretiraba en mi caverna escuché voces, voces que probenian de aquel viejo espejo de cristal que contemplé en mi sueño. El espejo mostró la imagen de un Sombrero mientras que emitia sonidos estraños, la imagen del Sombrero oscuro. Me arrodillo asombrado ante el espejo, pero esta vez cambiaron las cosas; mis ojos no derramaban lágrimas, sino que observaban el espejo con alegría, noté algo que no había conocido algo realmente nuevo para mí, una verdadera amistad con un Sombrero. El tiempo comenzo a correr y no sentiamos la presencia de ello, hasta que llegó la hora de despedirnos.
El primer Sombrero, llegó hasta a mí como un recuerdo, como un recuerdo que habia volvia a llamarme, pero supe responder, cogiendo todos mis recuerdos con él y llevandolo a las llamas que acabarian con su existencia. Las llamas danzaban mientras destruian los recuerdos, creando un gran rastro de humo que se acercaba a mi impregnando de su olor todos mis ropajes, porque aunque borremos todos los recuerdos, una pequeña parte se quedará con nosotros.
Mientras pensaba sobre ello me dispuse a caminar por el valle. Mientras caminaba tenía miedo de encontrarme con aquel Sombrero de mis sueños, aquel Sombrero de ojos marrones, hasta que mi pesadilla se encarnó, encontrandome con él cerca del bosque. Al principio, no paraba de pensar que él, solo era un simple sueño y nada de esto era real, pero recordé los recuerdos carbonizados del primer Sombrero, eso me hizo pensar en lo ocurrido. Aunque intente reconocer que él solo era un sueño, no iba a conseguir olvidarlo, el humo volvería a por mí, no debía huir de mi pasado, porque mi pasado es lo que soy. Cuando el Sombrero tenía que marcharse, estaba buscandome con la mirada, así que le respondí con mi mirada y una sonrisa, y tras esta me devolvió la ronrisa y continuó con su camino, y continué con mi camino.
El pasado nos dice quienes somos realmente, pero es mejor enfrentarse al pasado cuando se encuentran cabos desatados, porque estos, deshilacharán nuestra persona.