domingo, 17 de agosto de 2014

Día 93: Dolor

Hoy vuelvo a entrar en mi caverna, deseando de contemplar el espejo de plata que destruye las distancias y los vínculo, hasta que obsevo de nuevo mensajes, mensajes escritos por aquel sombrero despreciable que intenta posarse en la cabeza de todos, aquel sombrero que me dió un dedal. Ahora, el intenta acaparar todos los sombreros del valle, todos los sombreros de aquella costura, aquellos sombreros que un día en el pasado hubiese querido posarmelo, aquel sombrero sin costuras, pero he de tranquilizarme y pensar en que esto es algo pasajero, pronto dejaré este valle, y espero que desaparezca aquel sombrero de mi vida para siempre.