Tras la aparición de los conejos de ojos azules llego la calma, camine hasta la salida de la caverna y me senté en la inmensa pradera mientras me acariciaba una fresca brisa de verano. Me pasaron por la cabeza miles de pensamientos, si realmente una despedida puede significar un adiós, ¿Nuestras almas volverán a encontrarse en algún lugar para poder volver juntos a la vida?, ¿que es ese sentimiento que siento por esos cuatro Sombreros? ¿Como se que sentimiento es realmente si aun no he conocido el amor y no he besado a un Sombrero? Y la verdad es que tengo razón, no conozco el amor así que no se que siento realmente por esos cuatro Sombreros... ¿Es cariño?, ¿aprecio, ¿estoy enamorado de ellos realmente o tuve ese sentimiento alguna vez por ellos?
Me levanto de la pradera y me alejo mas de la caverna, me dirijo al bosque, tengo que hablar con un viejo amigo, la Oruga...
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