domingo, 13 de octubre de 2013
Día 374: Negación
Me acerco a las orillas de la isla y veo un reflejo, no es el mio, es el del Sombrero de ojos marrones, me mira con miedo y confuso porque no quiere ser portado por mi. ¿Acaso no se lo dije ya? Mi corazón ya no le pertenece, no siento nada por ese Sombrero, mi corazón pertenece a el Sombrero oscuro, y no importa cuanto lo machaque o lo pisotee, yo quiero a ese Sombrero oscuro, el Sombrero de ojos marrones es solo un amigo, y le quiero como tal, como se le quiere a una Alicia. Abandono el reflejo y vuelvo a sentarme junto a la oruga. Su poder debe magnificarse, debo alcanzar el poco conocimiento de la oruga, quiero cruzar el río, y la oruga sabe como, pero he de esperar, esperar para encontrarme con esas Alicias, con ese Sombrero y con nuevos Sombreros, porque en realidad, esto puede ser, solo el comienzo de la historia.
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