lunes, 11 de agosto de 2014

Día 87: Aquel reloj busca su final.

Hoy he vuelto a tener uno de esos sueños que me dejan el alma perdida y mi corazón destrozado. Tengo miedo a perderle para siempre, el futuro es incierto y desolador, ¿podré volver a verle si me voy y cruzo el rio? ¿podré estar con él si me quedo en esta tierra? Ninguna de las respuestas la veo clara, ninguna de las preguntas me pertenece, solo soy esclavo de ellas.
Todo apunta a que no nos volvamos a ver, sea cual sea el camino que recorra, quizas la próxima vez que le vea será el último adios, y el día menos pensado, el conejo que me traia sus mensajes, desaparecerá, junto a espejo que será polvo de plata y cristal que danzará de forma bufosa ante mí, observsndo mis lágrimas caer, sobre la tierra batida por la que pasabamos en el ayer, por eso siempre que tengo que marchar a algun lado, paso por aquel camino, con la esperanza de encontrarme algún día contigo, y volver a recorrer esos 40 metros que tanta alegría me causaron en mis días.

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