No puedo entenderme a mi mismo, ¿como puedo ser tan complejo que ni yo mismo me conozco? Muchas veces me surge una necesidad de hablar con los demás, querer simpatizar y buscar más cercanía, pero siempre acabo con el mismo resultado. No recuerdo la última vez que vine a refugiarme entre mis palabras, con las que siempre he estado a gusto, palabras y frases sin sentido que muchas veces no son bien expresadas ni comprendidas, un defecto que comparten con mi ser.
No será la primera vez ni la última que lo diga, odio propia cárcel emocional, una cárcel que me impide hablar con normalidad (si es que me permite pronunciar alguna palabra), una cárcel que intento destruirla con desastrosos resultados, como el uso de máscaras que no me permiten ser yo mismo, esta cárcel que me impide día a día conocer a personas maravillosas, esta cárcel llamada timidez.
Perdonen mis palabras desordenadas y abultadas como siempre, frases sin puntos y párrafos vacíos que reflejan una confusión tediosa. ¿Sentís esa sensación de agobio al leer esas palabras? Eso es lo siento diariamente ante cualquier conversación.
jueves, 4 de febrero de 2016
Un gran defecto
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario